Meditación durante la pandemia

Últimamente una gran mayoría postea las actividades que uno viene haciendo durante la pandemia, ya sea cocinar, leer un libro, ejercitándose o aprendiendo alguna nueva habilidad. Me parece genial es un tiempo que deberíamos aprovecharlo si tenemos las posibilidades y hacer el mejor uso de este. Esta “romantización” aplica a todos, hay gente no muy favorecida que tiene una gran resiliencia a esta situación. Como también algunos que se quejan de todo y nada y dirigen su energía a buscar lo negativo de todo esto, aunque digan que es ser realista. Cada uno decide cómo le afecta la situación.

Pienso que es muy importante no dejar de lado el desarrollo espiritual. La simple auto-observación, el meditar, rezar, practicar vocalización, yoga y muchas otras prácticas, ayuda de gran manera a estar mejor equilibrados en esta pandemia. Ya que no todo el rato podemos mantenernos motivados a hacer algunas actividades. Yo por ejemplo estuve varios días con procrastinación de ahí vino la frustración, depresión y ansiedad. ¿Por qué? Muchas veces las noticias, el miedo, la ansiedad, hacen que afecte nuestro estado de ánimo; por eso que es muy importante el manejo de emociones para esta pandemia como también para la vida misma.

Antes de la cuarentena meditaba aproximadamente una media hora, tal vez unas 3 veces a la semana, no era mucho, ahora trato de aprovechar para hacer las prácticas diarias que me recomendaron. En la India tuve la oportunidad de realizar un curso de meditación por 10 días. Se empieza desde las 04:30 y se termina a las 22:00.

Siendo lo más sincero este curso cambió mucho mi forma de ser, fue una bendición o suerte o un regalo de la vida. El curso sigue un lineamiento budista lo cual te ayuda a ser más ecuánime y te enseña mucho la ley de impermanencia que lo llaman Anicca. Todo pasa nada es eterno, cualquier situación agradable o no agradable tiende a terminar algún rato. El curso me enseñó a ser más ecuánime, y por así decirlo a ser más resiliente. También me enseñó a ser más consciente acerca de mis acciones, pensamientos y dieta también. Evitas comer carne por 10 días lo cual espero en algunos años dejar ese hábito algún día.

Lo bueno de esta técnica es que es secular así que no importa que religión o creencia tengas cualquier persona lo puede realizar. Lo primero que te enseñan es a observar la respiración a sentir cómo entra y cómo sale el aire. Es una buena manera de concentrarse y también para relajarse. Puede sonar demasiada sencilla pero ya en la práctica se hace más difícil. En el curso te enseñan por 3 días sólo esta técnica y recién pasas a otra. tambien te explican un poco de teoría budista, pero al mismo tiempo te dicen: «Si no crees en esto no importa, pero sigue practicando porque eso es lo que cuenta y lo que te va a hacer más feliz»

Creo que es un mito el decir que uno no puede meditar porque le cuesta concentrarse y se distrae fácilmente, como en toda nueva práctica siempre te va a costar acostumbrarte a algo nuevo. Pero una vez que ya lo haces parte de tu diario vivir ya resulta más fácil. Yo hice dos veces este curso una en Jaipur y otra en Cochabamba. Conocí a muy lindas personas allí. Espero algún día volver a pasar este curso y ser voluntario para retribuir todo ese amor que recibí.

Durante esos 10 días del curso trabajas sobre ti mismo, algunas personas no pueden soportar ese flujo de pensamientos que tienen alrededor de su cabecita, por eso que desertan al 3er o 4to día. Recomiendo mucho aplicar a este curso cuando NO ESTÉS PASANDO POR UN MAL MOMENTO. Ve cuando te sientas fuerte y capaz. Posiblemente 10 días te parezca demasiado y es verdad, no todos pueden dar 10 días de su vida a la meditación. Así que yo lo consideré como un regalo y una bendición por haberlo hecho.

Debo aceptar que la meditación me ayudó mucho durante la cuarentena, ya que me mantiene más balanceado respecto a tantas malas noticias que se escucha en las noticias y en las redes. Además, que fue una oportunidad para que pueda retomar nuevamente las prácticas con más seriedad. Muchas veces nos quejamos de que no tenemos tiempo para hacer las cosas que nos gustan, este tiempo de cuarentena tendríamos que haberlo aprovechado, el reto ahora es que esas actividades que nos hacen bien, hay que tratarlas de seguir haciéndolas y darles espacio en nuestro “nuevo horario” ya que lentamente estamos entrando a una nueva normalidad a la que habrá que adecuarse.

Si llegaste hasta acá quiero dejarte los detalles de este curso que se llama Vipassana y está disponible en 94 países incluida Bolivia. Los cursos mayormente se hacen en feriados largos. Puedes encontrar más información en Internet o en su página de Facebook Vipassana Bolivia. El curso toma 10 días empiezas desde las 04:30 am acá una foto del horario para que tengas idea a lo que te estas metiendo jaja.

Si tienes las ganas y el tiempo te recomiendo que hagas un curso de Vipassana. Es una experiencia que puede cambiarte la vida. ¡No pierdes nada! Además, empezar a meditar es complicado y la ventaja del curso es que ofrece un ambiente propicio para practicarlo.

En la siguiente publicación encontrarás más información acerca de como me animé a hacer el curso de 10 días en la India, mis expectativas y experiencia.

Publicado por Chanchulla de viajes

Un aprendiz del camino.... Considero al humor negro como un mal necesario para reírnos de las vicisitudes de la vida

Deja un comentario